09 febrero 2010

Arañas y murciélagos (y 3)

Bats: Cambiemos de tema. ¿Qué tal están tus enemigos?

Spidey: Chungos, preferiría tener una vida más tranquila. Tantos lunáticos… ¿Por qué no podría limitarme a capturar a delincuentes de poca monda?

Bats: No sé. Supongo que disfrutamos con los retos.

Spidey: Pero nos hacen la vida imposible. Estar siempre alerta, pendientes de ellos, de su egocentrismo, de sus ideas, de las tonterías que se les ocurra... Son demonios que nos necesitan y nos requieren en todo momento, incluso en nuestros sueños. Nos quitan libertad. Por su culpa no podemos disfrutar de nuestros poderes ni hacer que el mundo sea un lugar un poquito mejor. O, por lo menos, más tranquilo.

Bats: No aspiro a la tranquilidad. Los supervillanos nos ponen a prueba, nos ofrecen un espejo en que mirarnos y del que distanciarnos. Si no fuera por gente como Joker o Veneno, nos acomodaríamos. No sabríamos quiénes somos.

Spidey: ¿Acaso lo sabemos ahora? ¿De verdad somos mejores que ellos? ¿No oculta un fuerte sentido de masoquismo ser tan sensible a los supuestos problemas terribles? ¿De verdad nos conciernen? ¿Los malos no abandonarían si no les hiciéramos caso? ¿No sería más moral aprovechar las pocas oportunidades que tenemos de disfrutar de la vida? ¿Cuántos querrían estar en nuestro lugar y cuántos se preocuparían tanto si lo estuvieran? ¿Eres feliz?

Bats: No hemos venido al mundo a descansar.

Spidey: No, si queremos mantener el status. No, si queremos seguir siendo los mejores en nuestro trabajo. Los más orgullosos, al fin y al cabo.

Bats: El orgullo puede ser lo único que tengamos. Lo único que nos queda, después de todo lo que hemos perdido.

Spidey: Antes me dijiste que el orgullo era una ficción. De todas formas yo tengo más cosas, y tú también. No te cierres tanto en ti mismo.

Bats: No te justifiques para acomodarte.

Spidey: No lo hago, sólo tengo nostalgia de lo que podría haber sido mi vida si no me pusiera estas mallas.

Bats: Lo que podría haber sido tu vida con Gwendy Stacy.

Spidey: Golpe bajo.

Bats: Créeme, es mejor Mary Jane que esa mojigata. Con Gwen no hubieras tenido buen sexo.

Spidey: Eso también lo he pensado yo. Pero creo que podría haber tenido mejor sexo con la Viuda Negra.

Bats: No estoy tan seguro. En mi opinión, somos incompatibles con las chicas superheroicas. Con las mujeres poderosas, en general. Prometen y sugieren más de lo que realmente dan. Y son tan paranoicas como nosotros. Nos conviene más una mujer normal. Ahora pienso que estás bien con Mary Jane, que no podrías estar mejor con otra y que quizá merecen la pena los sacrificios que haces por ella.

Spidey: No lo tengo tan claro, pero imagino que ya es demasiado tarde para cambiar.

Bats: Todo puede cambiar, en cualquier momento. Pero, hagas lo que hagas, te arrepentirás.

Spidey: ¿Te arrepientes de haber dejado a Robin?

Bats: ¿De que él me haya dejado? Sí y no. Bueno, es mejor que cada uno esté a su aire. Estar conmigo le impediría crecer.

Spidey: Ya te digo, somos masoquistas.

Bats: Y sádicos.

Spidey: Tienes muchos pájaros en la cabeza.

Bats: Más bien, tengo muchos murciélagos en la cabeza.

Spidey: ¿Por qué has elegido el murciélago?

Bats: Es contradictorio. Ave y mamífero, puede volar pero prefiere ocultarse bajo tierra. Ciego, pero con un radar más amplio que la mayoría de los seres. Duerme al revés, colgado del techo.

Spidey: Colgado de sí mismo, diría yo. Siempre está en dificultades, no se deja en paz.

Bats: ¿Y la araña no teje una red sobre todos los que le rodean? Aparentemente tímida o recogida, ¿pero no quiere acaparar todo? No te conformas con resolver tus problemas, sino también los de los demás. No les dejas en paz, sobre todo a tus seres queridos, porque tienes gran necesidad de ser el centro de atención.

Spidey: No soy tan ambicioso como tú, aunque en teoría ocho patas puedan coger más cosas que dos.

Bats: En realidad, eres tan cazador como yo. Y no menos sutil.

Spidey: No sé si tomármelo como un halago o un reproche.

Bats: Ambos. Las arañas y los murciélagos son espantosos, horribles, atractivos.

Spidey: Son pesadillas. Las pesadillas de los que supuestamente protegemos, y también nuestras pesadillas.

Bats: Algún día tendremos que pelearnos. Para ver qué se siente al combatir contra uno de los nuestros, para ver qué sienten los que se enfrentan con nosotros, para afrontar el espejo, para darnos nuestro merecido.

Spidey: Claro, como no puedes con Superman, te gustaría luchar conmigo.

Bats: Cuerpo a cuerpo tú también me ganarías. Pero siempre tengo mis recursos.

Spidey: Un murciélago es más poderoso que una araña, no tengo duda de ello. Al no ser que la araña sea venenosa.

Bats: Y sin duda lo eres.

Spidey: Pero me guardo el veneno para mí. Tengo esa elegancia.

Bats: Y luego dices que soy masoquista. Al menos, yo me hice a mí mismo.

Spidey: No seas cínico, ya me gustaría tener tu herencia. Además, sabes perfectamente que no basta con tener poderes. Lo sabes mejor que nadie.

Bats: Sí, son las dificultades y la experiencia las que te han convertido en héroe, no tus habilidades fortuitas.

Spidey: Gracias, hombre.

Bats: Ya que has mencionado a Superman, te diré que no es fácil ser perfecto.

Spidey: Ni tan imperfecto como yo.

Bats: Lo que cuenta es ser perfeccionista.

Spidey: Lo que cuenta es que mi sentido arácnido está empezando a darme la lata, y no creo que tú seas la amenaza.

Bats: Sí, intuyo que por aquí pasa algo raro. Vamos.

Escrito por Amebaboy, el 26 de marzo y el 31 de marzo de 2009.

05 febrero 2010

Arañas y murciélagos (2)

Spidey: Lo que te puedo decir es que fui responsable de la muerte de mi tío, porque podía haber parado a ese criminal si hubiera confiado más en la responsabilidad que me otorgan mis poderes que en un egoísmo momentáneo. Ese suceso me hizo tomar conciencia de que tenía que intentar evitar, lo mejor que pudiera, que más inocentes muriesen gratuitamente.

Bats: Todo es relativo. Mis padres no murieron por mi culpa, pero siempre me he sentido responsable. No podemos controlar todo lo que pasa, al menos conscientemente. Y, como te dije antes, quizá dé igual. Quizá evitamos muertes de teóricos inocentes, sí. Pero quizá, sin saberlo, a la larga provocamos injusticias mayores.

Spidey: Ahora me estás diciendo que todo lo controla el azar, que no hay realmente justicia ni manera posible de hacer algo bueno. Me parece que eso contradice tu teoría del destino.

Bats: No, la refuerza. Lo que quiero decir es que ya hay un destino prefijado por nadie. Pero que ese destino prefijado es completamente azaroso, no responde a ninguna idea de verdad ni a justificaciones que impliquen valores morales.

Spidey: Quizá lo único moral sea actuar, hacer lo que podamos en cada momento a sabiendas de que es inútil y de que hasta puede resultar peor. Imagínate que salvamos a una mujer de ser golpeada por su marido; y que, como consecuencia de la humillación que sufre el agresor, la golpea más fuerte cuando nos vayamos. Creamos monstruos, pero eso no lo podemos controlar. Sin embargo, debemos evitar las injusticias que nos salgan al paso.

Bats: En eso estoy de acuerdo. Pero sólo por la elegancia del acto, no por su moralidad. Combatir el crimen con nuestra manera peculiar, a contracorriente y al margen del orden cotidiano, me parece particularmente estético.

Spidey: No pensaba que fueras tan esteta, sobre todo con lo que has tenido que soportar. Quizá eres más Bruce Wayne de lo que crees.

Bats: Y quizá tú eres más Spiderman de lo que dices. Te preocupas de veras por la gente. En el fondo, aspiras a lo heroico. Hasta diría que te gusta destacar. Bajo la apariencia tímida de Peter Parker, puede que se esconda una estrella de pop.

Spidey: No te lo voy a negar, pero tú tampoco te ocultas con una máscara por pudor. Te gusta hacerte el misterioso, y ya que estamos hablando sin tapujos, te diré que hay pocas cosas más egocéntricas que ésa.

Bats: En fin, hablemos de otra cosa. ¿Qué me dices de Mary Jane?

Spidey: Me salva tanto como me limita. Necesito a alguien que se preocupe por mí, alguien en quien confiar y poderle contar todo, alguien que dé sentido a lo que hago y me impida olvidar a Peter. Pero tantas preocupaciones, tantas discusiones, ella es tan susceptible de ser atacada por mis enemigos, de quedar perjudicada por mi culpa, de ser víctima de mis neuras. Y tan acaparadora, tan exigente.

Bats: Pero más liberadora que Mrs. May Parker, ¿no? Al menos tu novia te da otras satisfacciones, mientras que tu tía en principio puede parecer una carga.

Spidey: Tía May es otro de mis puntos débiles. Al estar en deuda con ella, por todo lo que me cuidó de niño, contraigo ciertos deberes con la humanidad y con el pasado. Tengo poderes para algo, supongo. En teoría protegemos a los débiles.

Bats: Sí, pero creo que sobre todo debemos protegerlos de gente como nosotros. O quizá nos ponemos una máscara para proteger a los demás y a nosotros mismos, de nosotros mismos.

Spidey: Somos peligrosos, está claro. Pero, mirándolo bien y volviendo al tema de las personas en que confiamos, tienes suerte de tener a Alfred. Te soluciona todos los asuntos prácticos, siempre está ahí cuando necesitas hablar, te comprende bien, guarda tus secretos y creo que casi no te pide nada a cambio.

Bats: En ese sentido, es mejor tener un sirviente que una novia. Me conoce mejor que nadie, y no tengo que preocuparme por la infidelidad. El dinero soluciona muchas cosas. Alfred sólo me pide eso, y lo devuelve con creces. Supongo que a ti te dará problemas guardar ausencias, tenemos la oportunidad de conocer a muchas mujeres hermosas en nuestro trabajo.

Spidey: Tú lo sabes bien: Catwoman, Talia Al Ghul, Hiedra Venenosa… No sé cómo aguantan tus pantalones, con tanta presión femenina a tu alrededor.

Bats: Con tanta presión en general.

Spidey: Ah, sí. Porque tu sexualidad no está del todo clara, ¿no?

Bats: ¿Lo dices por Robin? Reconozco que, como hombre culto heredero de la civilización grecorromana, no me muestro indiferente a los encantos de las mujeres ni de los muchachos. A ti te pasaría lo mismo si tu educación hubiera sido un poquito más refinada. De todas formas, me niego a tener pareja. No puedo permitírmelo. Y, en cierto modo, disfruto de la libertad del solitario.

Spidey: Vale, pero reconóceme que tiene que ser duro enamorarte de Catwoman, que te caliente tanto y que nunca puedas tenerla.

Bats: Tan duro como cuando te enamoras de la Viuda Negra y tienes que aguantarte las ganas y las posibilidades de poseerla para mantener tu relación con Mary Jane, ya que la seguridad de su amor y de su entrega exige fidelidad.

Spidey: Claro, Alfred no te exige nada.

Bats: Tampoco quiero acostarme con él, la verdad.

Spidey: Quizá él sí contigo.

02 febrero 2010

Arañas y murciélagos (1)


(Apacibles tejados de París. Entre el anochecer y la medianoche. En principio, luna llena. Buena música, lo que entendamos por buena música.)

Spidey: Entonces, ¿en eso consiste la muerte?


Bats: Creo que sí. Se acaba la identidad personal. No sólo el cuerpo desaparece en cuanto a sus funciones vitales por el abandono del alma, sino que el mismo espíritu se transforma en algo irreconocible para lo que ahora constituye “nuestro yo”. Pasamos a formar parte del “Todo”, por lo que desaparece la ilusión de individualidad.


Spidey: Dejaríamos de ser “Batman” o “Spiderman”, radicalmente. Puede que tengas razón.


Bats: En tal caso, nada de lo que hagamos importa demasiado. Cumplimos una función, casi aleatoria. En esta historia tan trascendente sería mi papel como el del hombre que disparó a mis padres o el de entidades meramente simbólicas como la cueva o el batmóvil. Soy “uno”, pero podría ser perfectamente “otro”. No hay víctimas ni verdugos. No hay jerarquías, vagamos sin sentido. Sospecho que, en rigor, nunca elegimos. Más bien somos elegidos por nadie en absoluto.


Spidey: Quizá la diferencia esté precisamente ahí. Quizá lo importante no sea que, desde el punto de vista más alto, equitativa o cualitativamente todos valgamos lo mismo. Quizá la clave resida en el “ahora”, en que estamos vivos. En que la única oportunidad que voy a tener de decir “yo”, en toda la historia concebible, está aquí. Y puede que este breve orgullo sea más significativo que el silencio eterno del universo.


Bats: Pero ese breve orgullo del que hablas sería una ficción.


Spidey: O, bien mirado, la única realidad que existe.


Bats: No sé, piensa en esta única realidad que en teoría existe y en que supuestamente existimos. Me da vértigo pensar que, fuera de lo que conocemos, aproximadamente el 50% de la población mundial podría conocer mi identidad secreta. Y eso sin salir de la Tierra. ¿Te imaginas que hubiera un cosmos más amplio y grande que el nuestro, y que desde ahí se nos observara del mismo modo con que nosotros leemos un cómic o una novela?


Spidey: No me haría mucha gracia. No sé a ti, pero a mí me cuesta horrores mantener en secreto mi doble vida.


Bats: A mí no sólo me cuesta, sino que hasta me perjudica. Recibo informaciones contradictorias de mis dos identidades, en muchos casos tengo que posponer o arriesgar los objetivos de una para mantener a salvo los de la otra. Si bien mis dos vidas son complementarias e indisolubles. Quiero decir que el dinero de Bruce ayuda a Batman a costearse su tecnología, casi paralelamente a cómo una tragedia personal construyó la máscara.


Spidey: En eso tienes suerte. Para salvar vidas, mi identidad secreta supone más un estorbo que una ayuda, y eso cuando no tengo la “suerte” de que ataquen a Spiderman a través de mis seres queridos. Por otra parte, Peter ha vivido casi veinte años sin máscara, y quizá podría haber vivido otros veinte o cuarenta más sin lanzar redes ni trepar muros. Claro que sería muy distinto. Por cierto, ¿desde cuándo llevo saltando por ahí, cuánto tiempo ha pasado? ¿Por qué sigo siendo joven, o más bien sigo viéndome como joven, pese a todo el currículum aventurero que llevo a mis espaldas? ¿En cuántos días se resume exactamente mi historia?


Bats: No tenemos edad. Nadie realmente la tiene. ¿Qué mosca te ha picado ahora con eso?


Spidey: Más bien, qué araña me ha picado. ¿Fue azar o destino que me contagiase su poder aquella araña radioactiva? Cada vez pienso más que fue puro azar. Que cualquier otro lo hubiera hecho mejor que yo.


Bats: No te juzgues tan negativamente. En cualquier caso, tienes suerte de saber quién eres en el fondo. Siempre has sido y siempre serás Peter, y eso es lo que hace tan especial a Spiderman. Sin embargo, ¿fue azar o destino que aquel delincuente asesinase a mis padres? Creo que destino. No es sólo que tuviera siete años cuando sucedió aquello. A veces pienso que ya era Batman desde mucho antes, y que el asesinato disparó, nunca mejor dicho, una fuerza y una trayectoria que ya llevaba latentes. Quizá tú también fueras Spiderman desde mucho antes, sin sospecharlo.

29 enero 2010

Lógica e intuición (y 5)

Epílogo.

J. Jameson vuelve a necesitar fotos de Spiderman, ya que ha sido uno de los héroes de la “Gran Guerra de la Media Hora”. Así que contrata de nuevo a Peter Parker. Supergirl traslada momentáneamente a Clark Kent su poder de crear alucinaciones ópticas y adoptar cualquier apariencia. Decide transformarse en el trepamuros mientras Peter se reúne con su jefe. Jameson sorprende al falso Spiderman quitándose la máscara, reconociendo que sus sospechas estaban infundadas cuando halla a un pudoroso Clark Kent guiñándole el ojo. Jameson promete al prestigioso reportero de Metrópolis no desvelar su secreto, incluso se siente orgulloso de que tan altruístamente colabore con sus fotógrafos. Su impresión del Hombre Araña cambia radicalmente. Tras el montaje, en un relajado tejado de Manhattan, Clark le confiesa a Peter: “Me he sentido como un insecto”.

(Escrito, dibujado, entintado, coloreado, editado, leído y criticado por Amebaboy).

Concebido la madrugada del 19 de febrero de 2009.
Pensado profundamente y en ligereza durante estas tres últimas semanas.
Redactado la tarde-noche del 12 de marzo de 2009, animado por un encuentro en la calle fortuita.
Corregido a las 15:00 horas del 13 de marzo de 2009.

26 enero 2010

Lógica e intuición (4)

Diario de Bruce Banner, desde el 1 de octubre de 1977 hasta el 18 de enero de 1978.

1 de octubre: Hoy he comenzado a tomar medicinas para controlar a Hulk. A cambio de trabajar en sus laboratorios y darle continuidad científica a sus aspiraciones, los esbirro-investigadores de Luthor han conseguido mantener a raya a mi monstruo. Trabajar para el presidente tiene sus ventajas: soy de los pocos que disfrutan de buenas condiciones económicas y además mi novia no tiene que preocuparse en absoluto por su seguridad. Toda una suerte para estos días. Pero no estoy feliz, presiento que todo esto debería ser de otra manera. Y, pese a la eficacia de la medicación, todavía tengo ganas de liberar a la bestia.

17 de noviembre: Además de los progresos para mantener vivos a los jóvenes resucitados, hemos adelantado mucho en los experimentos a nivel microcelular en sobrehumanos. Parece que se podrán superar enfermedades a priori incurables para la gente corriente, pero se trata de un arma de doble filo: en manos interesadas, la cura podría servir para agotar los poderes de los más altos. Empiezo a desconfiar en las intenciones de Lex. También me sorprende que Thor y Wonder Woman hayan decidido no intervenir en los designios políticos de la Tierra, sobre todo ahora que no está Superman y se ha desatado un caos mucho más inestable que mi pulso.

5 de diciembre: Batman y Spiderman han estado espiando los laboratorios, y creo que tienen una visión externa que enriquece la mía. Por fin Batman ha confiado en mí y he podido investigar sus células para intentar curar su enfermedad con los nuevos descubrimientos. Cuando examiné el organismo de Spiderman para comprobar si podría potenciarse su fuerza, casi de casualidad hallé que sus células arácnidas parecen diseñadas para combatir el cáncer. La transmisión de la sangre de Spidey en teoría debería haber creado una reacción automática contra el veneno que alberga Bats. En vez de eso, el Señor de la Noche ha incrementado en un 50% tanto su fuerza como su agilidad. Incluso ha obtenido algo parecido al sentido arácnido; en general, sus sentidos se han agudizado. No sé si por suerte o por desgracia, no ha desarrollado la habilidad de lanzar redes.

24 de diciembre: Luthor ha ofrecido una cura a Ras´ Al Ghul. Es increíble, después de robarle la Fuente de la Vida todavía se propone torturar su orgullo. Talia ha rechazado la oferta, consciente de que una humillación semejante supondría una futura esclavitud para su padre. La chica aún tiene la esperanza de que Bats encuentre el remedio para que Ras´ recupere su poder. Yo ya me estoy empezando a hartar.

18 de enero: Hoy hemos asistido a “La Guerra de la Media Hora”. El terrorismo idealista de Ras´ no tiene límites. Ha demostrado por qué se le llama “Cabeza del Demonio”. Mientras todos pronosticábamos su muerte, él había estado reuniendo a diversas hordas del mal para luchar contra el ejército de los Estados Unidos. También logró que gente que había votado a Luthor se uniera a su causa. El objetivo de Ras´ era robar kryptonita, ya que por lo visto se trata de un ingrediente fundamental para su Fuente. Qué hipocresía más ridícula cuando Luthor reclamó la ayuda de Superman, tras deshacer toda la kryptonita que pudo. El Hombre del Mañana decidió no participar en una guerra injusta, ni siquiera por mandato del presidente de su país de adopción.

Dios Lex contra el Demonio Ras´. Por una vez, vencieron los rojos. Eso sí, con propaganda encubierta para la utopía elitista de Al Ghul. Al recuperar su Fuente de la Vida, decidió retirar la medicación a los jóvenes resucitados. Mañana no despertarán. Una decisión polémica, quizá impopular, quizá necesaria. Lo veremos en el futuro. Al final todo vuelve a estar como antes, aunque con Luthor desaparecido y Ras´ confirmado en sus planes. Talia dio a Batman el antídoto al veneno y pronto perderá las habilidades arácnidas. Habrá nuevas elecciones.

Yo he tenido mi “momento Sansón”. Aunque me había tomado la medicación, el hombretón verde ha destruido el edificio donde se hacían pruebas científicas para erradicar a los superhéroes, en un arrebato de pasión. Talia me ha ofrecido un antídoto para eliminar completamente la aparición de Hulk. Pero ya es parte de mí; quiero seguir manteniéndolo, bajo control.

25 enero 2010

Lógica e intuición (3)

Narración convencional, en primera persona, de Batman.

Hecho 1: Lex Luthor embarga a empresas Wayne.
Comentario: Ante la crisis económica, el presidente de Estados Unidos decide quedarse con 9/10 de la riqueza de aquellos millonarios del país que supuestamente desarrollen actividades delictivas o sospechosas de serlo. Pese a la discreción de Bruce, los agentes de Lex Corps han comprobado que empresas Wayne compra habitualmente tecnología armamentística de diversas partes del mundo. Imposibilidad de desmentir las acusaciones.
Resultado: Es preferible perder la herencia de los padres de Wayne a cesar la lucha. Lo importante es que la cueva se mantiene oculta y a salvo. Se prescinde de renovar el armamento por ahora.

Hecho 2: En las zonas altas, la alianza de Lex Luthor y Kingpin controla el mundo. El primero se encarga de los gobiernos, el segundo de las mafias.
Comentario: En las zonas bajas y paralelamente, una banda liderada por Joker y Carnage perpetra carnicerías, secuestros, violaciones, torturas, incendios, sesiones sadomasoquistas y grabaciones de video. Con impunidad y amparados por el Estado, han experimentado en sus propios cuerpos la eficacia de productos químicos creados por Lex Corps para aumentar salvajemente la libido.
Resultado: Recientemente Joker entró en la mansión Wayne y, ante la presencia de su propietario, sodomizó a Alfred, obligado asimismo a realizar una felación a Dos Caras. Horribles sentimientos enfrentados e imposibilidad de evitar la fechoría sin desvelar el secreto.

Hecho 3: Ras´ Al Ghul está a punto de morir. Su ejército, aparentemente desmantelado. Las provisiones de su Fuente de la Vida, exponencialmente agotándose.
Comentario: Ras´ rechaza tajantemente las medidas que ha tomado el gobierno de Luthor, ya que proponen justo lo contrario de su proyecto de utopía. Ras´ no pretende ni que haya tanta gente ni tanta enfermedad, ni asesinatos indiscriminados, ni pobreza generalizada, ni que la riqueza y el poder se concentren en individuos ajenos a su persona. Su hija Talia, desesperada, ha pedido la colaboración de Batman. Pero éste no puede ayudarla, ya que desconfía de las verdaderas intenciones de Ras´ y además ha perdido gran parte de sus recursos económicos. Talia trata de seducirlo, pese al inútil intento de Bats de convencerla de que deje a su padre morir dignamente (el sujeto ya ha vivido bastantes siglos y a todos nos llega la hora).
Resultado: Talia besa a Batman no sin pasión. En sus labios, ocultaba un veneno que degenera en cáncer terminal. La joven declara que no puede elegir entre la vida de su amor platónico y la de su padre. Cuando ambos mueran, en principio ella se suicidará. En su desamparo, le ha dado un veneno lento a Batman para que haya tiempo de salvar a Ras´ y después recibir la cura como recompensa. Demasiada fe en las posibilidades del detective.

Hecho 4: Lucha espectacular de Batman y Spiderman, con poderes recíprocos pero cada uno manteniendo su estilo propio, contra Carnage, Lagarto, Spawn, Enigma y Joker, entre otros supervillanos. Se consigue entrar en el laboratorio de Lex Corps donde se desarrollan experimentos con la resurrección.
Comentario: Aplicación perfecta de las enseñanzas de los monjes budistas cuando a Batman le clavan una espada durante el combate, ya que supo contraer el estómago de tal forma que el filo no le hirió. Los límites del hombre resultan más amplios de lo que conjeturan los cómics.
Resultado: Batman se reúne con Jason Tood para manifestarle sus condolencias y su responsabilidad en su anterior muerte. Queda exculpado. Batman, con los sentidos arácnidos recién adquiridos, escucha los susurros frecuentes con los que Alfred se lamenta de la frialdad de su amo. En adelante, se valorará la fidelidad del mayordomo con más comprensión.

23 enero 2010

Lógica e intuición (2)

Monólogo interior de Mary Jane Watson.

Después de todo lo que ha pasado estos meses, casi me parece un lujo poder pensar tranquilamente, aquí, desnuda en la cama. Todavía me acuerdo de cuando Joker, Carnage, Dr. Octopus y Espantapájaros se dedicaban a sacar a las familias de sus casas. Ya no es que algunos barrios de New York fuesen peligrosos, sino que los villanos invadían nuestros hogares para violar o asesinar a la gente con total impunidad. Peter estaba desbordado, nunca le había visto con tanto estrés. Me contó que había espiado una reunión de esos cuatro bichos con Kingpin, y que se había decidido que el siguiente lugar para sembrar el pánico sería Gotham. Lo peor es que se juntó con el despido. Más o menos me lo imagino:

- J. Jameson: Mira, no soy gilipollas. Hace tiempo que conozco tu secreto. Antes no me interesaba decírtelo, porque las ventas iban más o menos bien. Pero ahora, con la crisis, Spiderman ya está muy visto. Además, no puede solucionar nada. Lo siento, muchacho, tengo que despedirte. El recorte de personal nos afecta a todos. Te confieso que al principio el trepamuros me caía mal, no lo soportaba. Pero, desde que sé que eres tú, casi que hasta me da pena. No me mires así. No tuve que investigar mucho. Era un poco sospechoso que sólo tú sacaras fotos tan completas del lanzarredes, ¿no crees? No es nada personal.

Desde que Peter se quedó sin trabajo, hemos discutido más de lo normal. Lo hemos pasado crudo para terminar el mes, los dos en paro. Además las calles eran una carnicería, el pobre no daba abasto. Cuando descubrió que la siguiente parada de los criminales sería Gotham, se excusó a sí mismo enfadándose conmigo. No hacía falta que actuara así, si al fin y al cabo quería irse solo a la ciudad de los murciélagos. Y dejarme aquí, como postergando o librándose de un problema. Pero, claro, yo no iba a quedarme en mi habitación con los brazos cruzados como una tonta.

Así que me disfracé de Catwoman y, oculta entre las sombras, me dediqué a merodear por ahí. Pude ver la primera vez que Peter se encontró con Batman. De qué forma lo miraba, como a un ídolo. Aunque por entonces se encontrase tan enfermo, Bats desprendía un aura muy fuerte. Le dijo a mi chico que lo había visto en acción, que admiraba sus habilidades y su código moral. Lo entrenó durante un mes, para que Peter pudiese aprovechar mejor sus poderes: más concentración mental, artes marciales para enfocar su fuerza, pruebas de agilidad para llevarlo al máximo nivel físico, técnicas especiales, etc. También hizo mejoras en su traje: antibalas, impermeable, materiales resistentes pero ligeros. Incluso le regaló un cinturón amarillo con bombas de humo, máscara de oxígeno, radar, prismáticos y todas esas cosas que hasta ahora no había necesitado. En fin, toda precaución es poca.

Actuaron juntos: Bats siempre en su coche o alguno de sus vehículos, mientras que Spidey saltaba por los edificios, en forma, con más recursos y seguridad que nunca. Para infiltrarse en los laboratorios de Lex Luthor, Batman tuvo que usar la lógica, pero Spiderman la intuición. Por eso llegaron hasta allí. Y, sí, me puse celosa cuando Peter me contó que se quitó la máscara para revelarle a Gwen su identidad secreta. La echaba de menos, y además hacía poco que había discutido conmigo. También habló con Harry. A los dos les pidió perdón, todavía se culpa por sus muertes.